11 junio 2005

Hogar, dulce hogar ... propio

El otro día me preguntaba Simon si vivía bajo el techo de mi progenitor. Creo recordar que algo comenté por aquí hace más o menos un año. Sí, vivo en casa de mi papá. 33 añazos me contemplan y todavía no me he independizado. Supongo que es para sentirse avergonzado. ¿Lo es realmente?. Siempre he sido un retrasado social (que no mental ... bueno, tampoco me voy a mojar del todo en esto tampoco), y voy entre 5 y 10 años por detrás de los demás en todo. Quizás debería avergonzarme de ello. Lo pensaré.



Aunque una cosa es evidente. La naturaleza, que dicen que es sabia, nos enseña que cuando los cachorros se valen por sí mismos, se independizan. La pregunta es si yo me valgo por mí mismo, usease, si tengo recursos. Es más, incluso preguntaría si realmente quiero valerme por mí mismo. A lo primero responderé que dificilmente. A lo segundo, hasta hace poco no tenía esa necesidad (que parece que tiene todo el mundo con más de 18 años), ahora si la tengo.

Pero el tema no es querer. Es poder. Llevo dos años pagando en una cooperativa un piso que solo existe en mi imaginación. En el mejor de los casos se hará realidad en no menos de otros tres. Es algo más que una solución habitacional, eso sí. Supongo que tendré que tener paciencia. Total, mi padre no me va a echar de casa, no tendría quien le hiciera las facturas ... que vida ésta ...