19 febrero 2012

Gilipollas integrales

En este mundo que nos ha tocado vivir hay de todo, como en botica. Hay gente buena, que merece la pena, buenos ciudadanos, personas cívicas y educadas, y luego hay gilipollas integrales. Desgraciadamente cada vez abunda más lo segundo y escasea lo primero. La crisis también se manifiesta de esta manera. Hay crisis económica pero también hay una crisis importante de valores. Hay mucha gente maleducada, cretina y estúpida. Y así nos va.

El caso es que el otro día me tope con otro gilipollas integral. Son legión. Resulta que estoy en la cola para coger el autobús a casa después de un día infernal de curro, y justo antes de subir la persona que iba delante de mí, un tipo que no conozco de nada, tendría entre 25 y 30 años, con un gorrito en la cabeza y poblada barba, se da la vuelta y me dice algo. Yo no me entero bien de lo que dice, me pilla de sorpresa, y le digo "¿perdón?", y va el tío y me suelta así muy serio "Tú tienes que pagar dos billetes para sentarte en el autobús no?".

Tardé dos segundos en reaccionar. En esos dos segundos valoré rápidamente si el sujeto podía tener alguna tara mental, lo cual serviría sin duda de atenuante, o simplemente era un gilipollas integral queriéndose hacer el gracioso con un desconocido. En el primer segundo descarté la opción patológica. En el segundo dos valoré si merecía la pena montar un Cristo o no. Si me lo dice con 20 años posiblemente lo hubiera montado, pero ahora no estoy para estas tonterias, estaba cansado de currar y sin ganas de nada que no fuera que arrancase ese maldito autobus y me llevara a casa lo antes posible. Así que opté por ponerle la cara de desprecio que se usa en estas ocasiones y contestarle "Si tú lo dices, figura, págame el segundo billete, porque yo siempre entro con el mío.". El tipejo dice un balbuceante "No se.", y se da la vuelta. Y ahí acabó todo.

Acepto que no soy una sílfide. Acepto que estoy nutro, lorzano, entradito en carnes o gordo sin más. Y acepto que ser gordo hoy en día no es un buen negocio social. No diría que hay una discriminación galopante, pero hay estigma. Algún niño en su tierna inconsciencia a veces me lo recuerda, pero no me molesto porque es un niño y todavía no tiene la maldad de callarse lo que piensa y luego reírse o mofarse a tus espaldas, eso ya se aprende de más mayorcito. Incluso acepto alguna broma más o menos bienintencionada de algún "amigo" con el tema cuando el alcohol nubla la hipocresía (solo los niños y los borrachos dicen la verdad). Pero que un gilipollas integral se meta con un gordo desconocido porque sí, porque le sale de los cojones, pues francamente, como que da bastante por saco, no ya por el gilipollas, que me la bufa, sino por pensar cuantos imbéciles de la misma calaña habrá sueltos por ahí, y te planteas porque hay que convivir con ellos.

Sin duda, es un problema de educación. Hay que atacar al gilipollismo integral.

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13 Comments:

At 19/2/12 13:09, Blogger Ave Nocturno said...

Para entrar en el transporte público y privado no hace falta control antidoping. Tampoco lo impone el hecho, pero molesta.

 
At 19/2/12 13:48, Blogger Allyenna said...

Hay que atacarlo sin duda, porque esl la gran lacra que persiguea todos... y que para nuestro pesar, como tu dices, cada vez esta mas extendida..

 
At 19/2/12 14:03, Blogger morri said...

Penoso. Hay un grave problema de educación. Y además sin venir a cuento, insulto por la cara.

Yo me encontré con un maleducado hace poco, pero fue por otro tema. Llegué a una tienda, no sabía como iba lo de los tickets y a donde se tenía que mirar para saber cuando te tocaba. No había ni colas ni nada, estaba todo el mundo desperdigado. Con lo que fui a preguntarle al primero que había allí. Antes de que abriera la boca el tío me dijo: "A mí que me cuentas" Sin ni siquiera escuchar lo que tenía que preguntar. No armé el cristo pero sí lo llamé hijo de puta y gilipollas en su cara XDD Me calentó la sangre la simple mala educación, con lo fácil que era contestar "no lo sé". Pues nada, el hombre debía creerse demasiado, no fuera a ser que le hubiera confundido con un dependiente de la tienda.

Es lo que llamo hijoputismo de bajo nivel y es algo de lo que quiero escribir dentro de poco.

En fin, espero que no te encuentres más gilipollas de estos.

 
At 19/2/12 18:51, Anonymous Ricplan said...

"atacar al gilipollismo" ??? , no puedes, te digo que esta batalla, ya la tienes perdida. Son demasiados, son numerosos, son legión, lo tenemos crudo.
Lo unico que me consuela es que me digo que "a cada cerdo le llega su San Martín"... y es verdad, llega.

 
At 19/2/12 20:00, Blogger Cosmo said...

Su pobreza mental no le alcanzó a darse cuenta de que no sirve ni para hacerse el gracioso.¿Merece la pena un minuto de tu vida para hacérselo comprender? El tiempo ya se lo enseñará.Besos

 
At 19/2/12 21:40, Blogger Nombre: Loles Martínez López said...

Mi querido Maestro, ojalá todos los hombres del mundo fueran como tú, cultos, divertidos, inteligentes, honestos, educados y bondadosos.
Y por cierto, gracias por ser un hombre gordo, porque fachas maleducados, zotes y gilipollas integrales hay demasiados.
No te preocupes, la vida se lo devolverá. ¡Seguro!.
Un abrazo.

 
At 19/2/12 22:08, Anonymous Muriel said...

Pues sí, JB, estamos rodeados de gilipollas y haces muy bien en publicarlo. Con tu respuesta lo descolocaste. Quizá esperase una respuesta más agresiva y así montar el pollo o quizá pensó que te ibas a acobardar y no decir nada o quizá es que no tenía nada más que decir una vez soltada la flor. En fin, una anécdota más a cuenta de un capullo integral, pero es cierto que deja a uno mal cuerpo un rato. Saludos y salud!

 
At 19/2/12 23:49, Blogger gratis total said...

que hijo de la gran puta! tenía que topar conmigo, que yo me gasto una mala leche que le contesto y lo dejo tumbao!

 
At 20/2/12 8:21, Blogger Mari Carmen Martin said...

¿Has pensado en escribir un libro con las anécdotas del transporte público en Madrid? No me había reído tanto en mucho tiempo, eres un genio de la ironía.

El otro día en el metro, una chica de unos 30 pija como ella sola, entraba con otros dos compañeros. El metro lleno y la chica se sienta a mi lado y gritaba para mantenerse en la conversación con sus colegas, le importaba un rábano si las personas que tenían a lado leían o no querían escuchar su dulce voz. Al mismo tiempo se movía diciendo ahora te veo, y ahora no te veo, parecía una cámara oculta o algo parecido.

Ni que lo digas, cada vez hay más gilipollas.

M.Carmen.

 
At 20/2/12 12:21, Anonymous Xirlero said...

Lo mas acertado hubiera sido: tu tambien necesitas dos billetes, uno por gilipollas y otro por si lo pierdes. Hay que recurrir a los clasicos!!

 
At 25/2/12 22:15, Blogger Zuvieh S.F. said...

Juaz, y yo que le habría soltado un lo que tú digas y le habría ignorado... Ains, tengo poca mala leche en el fondo. xD

 
At 6/7/12 22:21, Anonymous Anónimo said...

los lejionarios ya de por si son gilipollas y si de berdad es un legionario puedes dar parte de el por falta de respeto a personal civil que son los que pagan sus nominas con los inpuestos a ese soplapollas se le cae el pelo en el cuartel yo pertenezco al ejercito y soy de la armada

 
At 26/12/12 1:01, Anonymous Anónimo said...

Un gordo aplastó a su hermano pequeño en un autobús, no tenéis sentimientos.
Lahistoria no tiene sentido, habría que escuchar la motivación del otro que seguramente será que es gilipollas. Pero todo el mundo puede notar la injusticia en que en un avión un tipo gordo tiene derecho a llevar más peso que una chica de 50 kilos. Extensible a un autobús.
Hay mucha hipocresía desde el lado obeso también.

 

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