07 junio 2010

Mi selectividad

Leyendo que hoy ha comenzado la nueva Selectividad en Madrid (con optativas para subir nota, que cosas), no he podido evitar recordar como fue la mía. Antes de nada decir que la Selectividad la aprueba un gran porcentaje de los estudiantes que se presentan, pero casi todos llegan acojonados a la cita. Es hasta cierto punto normal, se supone que te juegas el acceso a los estudios universitarios y eso suele poner nervioso. Salir de la comodidad del Instituto a un lugar desconocido y pasar dos o tres días haciendo exámenes uno detrás de otro hace que el consumo de tilas y tranquilizantes se eleve hasta límites insospechados. Pero en el fondo casi nunca es para tanto.


Allá por junio de 1989, ya ha llovido, me presenté a Selectividad en la UAM. Recuerdo que eran dos días, el primero con las obligatorias (creo recordar, matématicas, idioma, comentario de texto/literatura y filosofía) y el segundo con las optativas de tu elección (fisica, biología y no me acuerdo de que más).

Y sí, lo pasas mal, como todo estudiante que se presenta a Selectividad, pero no iba especialmente nervioso. Me confié al final y no lo preparé tan bien como debería. No me parecio nada difícil, pero no tuve una gran nota, más bien mantuve la nota media que llevaba del Instituto, pero me dio para hacer la carrera que quería, y que luego me arrepentí de elegirla, pero eso es otra guerra.

Lo peor, los tiempos muertos entre exámenes y el ambiente de tensión que se masca en el campus, con tropecientos imberbes nerviositos perdidos comprobando resultados y poniéndote aún más atacado. Yo optaba por dar un paseo y desconectar de todo, mi filosofía era que lo que no has estudiado ya, no lo vas a estudiar momentos antes del examen.

La verdad es que apenas me acuerdo ya, supongo que la memoria es selectiva y tiende a olvidar los momentos de estrés del pasado. Pero si me acuerdo perfectamente de la liberación cuando acabas el último examen. Una sensación maravillosa, tanto si te ha salido bien como mal, mandas todo al carajo y a celebrar las vacaciones. Lo bueno y lo malo de ser estudiante. Con el tiempo te das cuenta que mucho más bueno que malo ...

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1 Comments:

At 12/6/10 19:56, Blogger aNa said...

Yo lo recuerdo perfectamente, en la UAB, en la facultad de Medicina. Me sentía tan perdida, en esos macroedificios tan frios... En mi caso, ya trabajaba mientras estudié COU en horario nocturno, así que la preparé en los últimos días a base de litros y litros de café, y de infinidad de nicotina (para entonces era fumadora). Durante la semana posterior a los examenes tuve que hacer una cura de desintoxicación casera, me fui de vacaciones con mis padres a Navacerrada para desconectar y desde allí conocí las notas. En la media de lo que tenía del cole, aunque tampoco me preocupaba demasiado, ya que mi carrera era de 5... Que tiempos aquellos!!!! Me has hecho sonreir al recordarlo...

 

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