19 agosto 2011

El día malo

En todas las vacaciones largas que he disfrutado siempre tengo un día malo. No me refiero a la #bedelasfixia del día o los dos días anteriores a volver al trabajo, me refiero a un día intermedio de las vacaciones en el que, inexplicablemente, te entra una asfixia o un bajón de ánimos y estás todo el día de capa caída. Mi día malo fue ayer, aunque tenía una cierta explicación, un origen que tampoco merece la pena comentar, pero el caso es que fue un día difícil, de mucho darle a la cabeza y muy improductivo en términos de aprovechamiento vacacional.

Hoy me he levantado con la misma sensación de ayer, y no me gusta un pelo. Me queda un tercio de mis vacaciones, 10 días, y no debo entrar en una espiral de apatía y negatividad que no me viene nada bien. La idea es cargar pilas, no descargarlas antes de tiempo. Veremos como enfoco el asunto. Hay que volver a entusiasmarse con el hecho cierto de que estoy de vacaciones. Me lo merezco.

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2 Comments:

At 19/8/11 12:05, Anonymous MaY said...

Animo, maestro! Que son pocos y cobardes!

 
At 19/8/11 12:55, Blogger Nombre: Loles Martínez López said...

En mi post No cerramos por vacaciones intento explicar que, tras hacer un alto en el camino en este mes sabático, me doy cuenta de lo valiosas que son las vacaciones.

El primer día que llegas al trabajo, no pasa ni una hora, cuando te invade la sensación de no haber abandonado tu despacho ni un solo día. Pero de repente se abre la ventana de los recuerdos...una excursión, un baño en la playa, un libro leído, una fiesta con amigos...y es como un soplo de aire fresco. Y piensas 'que bien me lo he pasado', y sin darte cuenta tienes una sonrisa en tu cara.

No dejes que tu mente te amargue ni un solo minuto de las vacaciones. Disfruta...descansa y haz lo que te gusta...quedan 10 días ¡un lujazo!

 

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