27 agosto 2010

Los truquitos del IKEA

Ayer mi contraria y un servidor fuimos a IKEA, ese Emporium de la venta minorista de muebles, complementos de decoración y artefactos para el hogar. Necesitábamos una mesa Vika Amon y un flexo Global para que la contraria recuperara su hobby, las lámparas Tiffany, y con la disponibilidad de la furgoneta de mi progenitor, cerramos la operación.


Ir con niños al IKEA, error de principiante.

No se puede escribir nada nuevo del invento de la familia Kamprad, ya está todo dicho. Unos idolatran y otros odian al gigante sueco, a casi nadie deja indiferente. Yo al principio lo odiaba con todas mis fuerzas. Ahora, como ya somos perros viejos en las visitas al peculiar establecimiento, lo soporto bastante bien, siempre y cuando se sigan los truquitos que a continuación expondré, complementando lo ya escrito en este blog en febrero de 2008, Las verdades del IKEA. Recomiendo su lectura previa.

1. Lo primero, subir a tomar algo. Fundamental. Sin carros ni bultos. Hay que disfrutar del autoservicio del establecimiento con tranquilidad y servirá para repasar las directrices y no caer en errores de principiantes. Probar la tarta de manzana, un clásico.

2. Si vas a comprar muebles, evitar meterte en la exposición, bajo ningún concepto. Subir a la exposición es muerte seguro. Hay que tener claro lo que vas a comprar y no salirse de ahí. Lo miras en Internet, te lo imprimes, y vas directamente al Autoservicio de abajo. Las referencias vienen en la propia WEB y se las pasas al empleado del mostrador del almacén, que gustosamente te apuntará donde está cada cosa. Ir a la exposición significa, patear 5 km a lo tonto, pelearse con la marabunta de gente y realizar compras por impulso de chorradas y gilipolleces, que hacen que se dispare el presupuesto, amén de perder toda la mañana, la tarde o, en el peor de los casos, todo el día.

3. Si vas a pasar la tarde o a comprar chorraditas, no compres muebles. Esto evidentemente va en gustos, pero no conviene mezclar las compras, comprar muebles tiene unas dinámicas y comprar chorradas tiene otras. Todo está pensando para que te lleves las dos cosas, pero hay que ser fuerte de mente. El día de muebles, muebles. El día de chorradas, chorradas.

4. Calcular la cola buena, fundamental. Reconozco que este tema ya es de nota, pero un acertado cálculo de la cola buena para pagar te evitará perder un mínimo de media hora. Vale la pena gastar 5 minutos en evaluar la tipología de gente que está en cada cola y los tipos de bultos que tienen. Este cálculo solo está al alcance de los muy expertos en Ikea y solo se aprende con la experiencia.

5. Si no tienes furgoneta, evaluar que te lo lleven a casa. Ir al IKEA en coche no suele ser buena idea y es un error típico de novato si vas a comprar muebles. Lo que en Internet parece muy pequeñito, ligero y manejable, suele convertirse en algo grande, pesado y de difícil transporte en tu sufrido utilitario. Hay auténticos expertos en tetris ikeril en utilitario de gama media y baja, pero lo ideal es la furgoneta y carrito para subir los bultos a casa. Evidentemente no todo el mundo dispone de esas ventajas, así que merece la pena evaluar que te lo lleven si no dispones de fugoneta + carrito. Aunque salga más caro, tus brazos y los amortiguadores de tu coche lo agradecerán.

6. Dejar pasar un día entre la compra y el montaje. Más que nada por una cuestión de salud mental. Después de todo el estrés de la compra y cansancio del transporte de los bultos, ponerse a montar los muebles a continuación es un ejercicio de masoquismo al alcance de muy pocos. Hay que dejar pasar un día para que todo fluya.

Bueno, ayer tocó compra, hoy toca montaje. A ello vamos.

PD: #yoconfieso que además compramos unas perchas Bumerang en plan compra impulsiva. Aunque intentes seguir las reglas, nunca lo consigues del todo :-).

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5 Comments:

At 27/8/10 12:21, Blogger Gratis total said...

Las perchas son un clásico, yo tb compré el otro día (día de chorradas) me hago autopromo enlazando al post que yo hice del tema: http://raquel-gratistotal.blogspot.com/2008/07/el-gigante-sueco.html

 
At 27/8/10 12:37, Blogger Jean Bedel said...

Como siempre, grandioso post Jefa. Te acabo de dejar un comentario en el susodicho proponiéndote un business :-)

 
At 28/8/10 11:55, Anonymous ChicaGeek said...

Mis trucos del IKEA son bastante diferentes. En primer lugar, yo soy muy estricta en cuanto al horario, y llego al IKEA siempre a las 10, justo cuando abren. Es la única manera de evitar marabuntas de gente.

Luego, nunca me paso a tomar algo por el bar. Siempre hay cola y te hace perder tiempo más que otra cosa.

Normalmente ya tengo una idea clara de lo que quiero, pero aun así siempre paso por la exposición. Ver los muebles montados me ayuda a hacerme una idea mejor de cómo quedarán en casa. Además, yendo a las 10 no hay tanta gente, y siempre puedes tomar un par de atajos (en el IKEA de Badalons los hay) para acortar el camino.

Eso sí, totalmente de acuerdo en lo de la elección de la cola y el transporte. Esto último lo he probado un par de veces (y también el montaje de determinados muebles muy aparatosos en casa) y merece mucho la pena :)

 
At 30/8/10 9:49, Blogger Anita said...

No te preocupes lo que has comprado no te va a llevar mucho tiempo de montaje. Hay cosas peores creeme...

 
At 5/8/16 19:33, Blogger anaseser said...

Me encanta el Ikea, soy fan total, sobretodo porque está adaptado para poder ir en familia, los niños se lo pasan en grande. Aqui mi experiencia http://www.aprendizdemama.com/ir-a-ikea-con-ninos/

 

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