Privacidad online, una necesidad
Hoy ha pasado algo en mi entorno laboral que me ha hecho reflexionar por una parte y respirar algo aliviado (aunque siempre con la mosca detrás de la oreja) por otra. No entraré en detalles porque tampoco es plan, pero hoy me he alegrado bastante de mi filosofía de ser muy discreto en Internet, sobre todo en este blog y el dospuntocerismo.

A veces os preguntareis porque no cuelgo fotos mías en el blog o en flickr, porque no salgo en videos en youtube, porque no voy con mi nombre y apellidos por delante, porque intento dar pocos datos de mi vida real (alguno siempre das y con una lectura perspicaz siempre podéis atar cabos, y más de algun lector/a los ha atado por cierto) y porque a veces soy más criptico de lo que se estila en un blog personal corriente. Pues muy sencillo, básicamente para evitar las situaciones y problemáticas que la falta de privacidad puede acarrear.
Aunque todos estamos hartos de leerlo mil veces y de que nos lo digan por activa y por pasiva, realmente no somos conscientes de la cantidad de rastros que dejamos en la red, de la cantidad de datos personales que aparecen cuando pones tu nombre en Google o en otras webs de búsqueda de perfiles online, de todo el uso que terceros pueden dar a esa información y de como te puede influir, por ejemplo, para cosas tan básicas e importantes como conseguir un trabajo o integrarte en un determinado grupo social.
Hoy he constatado lo que ya sabía. Que Google es la herramienta cotilla por excelencia. Cuidado con lo que dejáis en la red, que luego borrarlo es más difícil de lo que parece. Yo intento ser cuidadoso y aun así se me escapan cosas. El lado pernicioso del dospuntocerismo existe compañer@s del metal.
Etiquetas: datos personales, google, Internet, privacidad




