Esta noche se disputa la XLIV SuperBowl en Florida. Los Colts contra los Saints. Y The Who en el descanso. Tentador, pero será otra SuperBowl que no veré en directo. Y bien que lo siento, pero, como explicaba mucho mejor en este post, no me puedo permitir ciertos lujos que disfrutaba en mi juventud. Y éste es uno de ellos.
Ni siquiera tengo tele de pago para verlo, pero es que aunque tuviera, irme al trabajo sin dormir no es aceptable. No es que no pudiera hacerlo en un momento dado pero, dadas las circunstancias, estar zombie un lunes con todos los marrones que tengo se me hace cuesta arriba y se me quitan las ganas de intentarlo siquiera. Eso sí, hasta que me duerma, pondré el Especial Carrusel de la Superbowl en la SER. No es lo mismo pero menos da una piedra, y por lo menos me dormiré con el cachondeo de Paquito, Ponseti, Poli y compañía.
Todo un tratado de psicología de la motivación en cuatro minutos, el speech de Al Pacino en Un domingo cualquiera. Pulgada a pulgada ...
No se que decir en realidad. Tres minutos para la mayor batalla de nuestras vidas profesionales. Todo se reduce a hoy. O nos curamos como equipo, o nos desmoronamos. Jugada a jugada, pulgada a pulgada, hasta el final.
Ahora estamos en el infierno caballeros, creedme. Y, o nos quedamos aquí dejándonos machacar o luchamos por volver a la luz. Podemos salir del infierno, pulgada a pulgada. Yo no puedo hacerlo por vosotros. soy muy viejo. Miro alrededor y veo esas jóvenes caras y pienso, pienso, he cometido todos los errores que un hombre de mediana edad puede cometer. He despilfarrado todo mi dinero, podéis creerlo. He echado de mi vida a todo el que me ha amado, y últimamente ni siquiera soporto la cara que veo en el espejo.
Mirad, cuando te haces mayor en la vida hay cosas que se van, eso es parte de la vida. Pero solo aprendes eso cuando empiezas a perder esas cosas. Descubres que la vida es cuestión de pulgadas. Así es el fútbol, porque en cada juego, la vida o el fútbol, el margen de error es muy pequeño. Medio segundo mas lento o mas rápido y no llegas a pasarla, medio segundo más lento o mas rápido y no llegas a cogerla.
Las pulgadas que necesitamos están a nuestro alrededor. Están en cada momento del juego, en cada minuto, en cada segundo. En este equipo luchamos por ese terreno. En este equipo nos dejamos el pellejo nosotros y cada uno de los demás por esa pulgada que se gana. Porque cuando sumamos una tras otra, porque sabemos que si sumamos estas pulgadas eso es lo que va a marcar la puta diferencia entre ganar o perder ... entre vivir o morir ...
Os diré una cosa, en cada lucha, aquel que va a muerte es el que gana ese terreno. Y se que si queda vida en mí, es porque aun quiero luchar y morir por esa pulgada, porque vivir consiste en eso, las seis pulgadas frente a vuestras caras. Yo no puedo convenceros de que lo hagáis. Tenéis que mirar al que tenéis a vuestro lado. Miradle a los ojos. Creo que vais a ver a un tío dispuesto a ganarla con vosotros, vais a ver a un tío que se sacrificará por este equipo. Porque sabe que cuando llegue la ocasión, vosotros haréis lo mismo por él. Eso, eso es un equipo caballeros. Y, o nos curamos ahora como equipo o moriremos como individuos.
Durante muchos años he sido adicto al fútbol americano y he disfrutado de las retransmisiones de Digital+, con especial atención a la Superbowl. Todos los años por estas fechas preparaba las palomitas y en la soledad de la noche, a oscuras, con el volumen de la tele quitado y con los cascos puestos (el especial del carrusel de la SER en estos últimos años es un clásico para seguir el partido) disfrutaba como un enano.
Pero esas épocas donde te podías permitir el lujo de no ir un lunes a la universidad o de estar como un zombi en tu puesto de becario precariamente remunerado han pasado a mejor vida. Ahora hay que trabajar duro y acostarte a las 6 AM para levantarte a las 7:30 no es aceptable, no ya por el hecho de que estés zombi todo el día siguiente, más que nada porque tampoco te apetece estarlo, por mucha Superbowl que sea, sino porque con todos los marrones que te esperan hay que estar despierto. Además, desde que me independicé no tengo Digital+, así que tampoco hay muchas oportunidades de verlo decentemente (el Sopcast no es una opción para ver un partido de cuatro horas).
Contable por cuenta ajena. Tecnoadicto, teleadicto y otras mancias. Dospuntocerista militante. Merengón. F1 fan. Urbanita de extrarradio. Superviviente Low cost. Amaxofóbico y latrofóbico leve.
La idea
Un blog cotidiano. Un diario íntimo y personal. Miserias y grandezas de una existencia en constante búsqueda de la vacuna contra el desencanto vital.