De posteos y sofás
No se que es peor, si no postear a mi ritmo habitual en el blog porque no tengo ideas o nada que decir, o porque, pese a tener cosas que contar, lo que no tengo es tiempo ni ganas de sentarme a las teclas después de muchas horas de trabajo y cosas que hacer.

Ahora mismo estoy en la segunda dinámica y el sofá es el peor enemigo de la bitácora. Es sentarme y ya no me levanto hasta irme a dormir. Pese a ser una situación coyuntural, me molesta un poco no actualizar, sobre todo porque durante el día se me ocurren no menos de dos o tres proyectos de posts y, como ya sabeís los que teneís blog, el post que no se escribe, nunca se publica.
En fin, intentaré resarcirme los fines de semana, el reducto del oficinista pringadete por cuenta ajena ...
Etiquetas: blog, cansancio laboral, sofá, trabajo





