La caja de Pandora
Hay veces que tú mismo te provocas el desencanto, y hay otras veces que el bajón sobreviene por el empujoncito de terceros. Mi bajón de ayer fue de los que te provoca un tercero. Con buena intención quizás, no lo niego, pero te lo provoca. Te dice un par de cosas y te descuadra todo. Y acusas el golpe, aunque pongas buena cara. Y a reglón seguido se abre la caja de Pandora y aflora toda la mierda que tenías en la cabeza, latente, dormida, anestesiada. Y vuelven los viejos fantasmas. Hoy me ha costado mucho ir a currar, pero he ido, porque mi techo depende de mi próxima nómina. Acusaré el golpe varios días, me conozco. Y luego, ya veremos ...

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