07 enero 2009

Mi nueva calculadora

Como ya comenté en el post titulado "Mi calculadora", esta maquinita del demonio es, para el gremio de los administrativo-contables, un elemento imprescindible de tu quehacer diario. La odias cuando la cuenta no sale y le das besos de tornillo cuando todo cuadra. Es como tus gafas, la llevas contigo a todos lados.

No hace falta ser Sherlock Holmes para adivinar el motivo de este post. Efectivamente, mi querida LEXIBOOK EL513I, que me ha acompañado al pie del cañón desde hace casi cuatro años, ha dejado de serme útil. Una repentina raja en el cristal y se ha ido todo al garete. Descanse en Paz.

Pero, como dice el refrán, "a rey muerto, rey puesto", y he ido al FNAC, que es lo que más cerca me quedaba, y por 27 euritos me he pillado una Casio JW-200TV, un poco pijilla para lo que se lleva en el mundillo contable (no he visto yo muchas calculadoras blancas por ahí) pero bueno, me gustó y ahí está. Tiene todo lo que el contable moderno necesita: botones grandes, 12 dígitos, botones de porcentaje, de IVA, divisas, memorias variopintas, doble cero, etc. En fin, a ver lo que dura, porque tralla le voy a meter cosa fina.



Etiquetas: , ,

26 enero 2008

Mi calculadora

Los contables, como todo buen gremio que se precie, tenemos nuestras manías, y a mucha honra. La calculadora, ese aparato del demonio, es una de ellas. Tu calculadora es ese gadget fundamental que te acompaña en tus duras jornadas laborales, y es como tus gafas, va contigo donde tu vayas. A veces la odias cuando no sale la cifra que tu quieres y a veces la idolatras cuando todo cuadra al céntimo.

Además es que estás acostumbrado a ella, desprecias otras calculadoras mucho mejores y usables y si la pierdes o te la olvidas en algún sitio es como una gran tragedia griega. Usas otras y te sientes incómodo, tardas el doble en meter los numeritos y no acabas de fiarte de los redondeos.

Realmente me dí cuenta que la calculadora es, para los contables, un objeto muy personal cuando llegó un reputado auditor al departamento y sacó una mierda de calculadora de bolsillo, yo calculo de no más de 5 euros, con unas teclas pequeñísimas, y la usaba con una cierta dificultad. Le ofrecí la mía, que al lado de la suya era un salto de calidad apreciable, y la rechazó cortésmente con un "con esta me apaño mejor".

Siempre digo que sin mi calculadora no soy nadie, y añado tras una pausa muy teatrera, con mi calculadora tampoco ... Que no falte el toque desencantado. Bueno, esta es mi calculadora, una LEXIBOOK EL513I que cuesta unos modestos 20 leuros. Como veis, no es ninguna maravilla, pero yo la quiero igual.


Foto: Carrefour.es

Etiquetas: ,