De astenias, hembidias y cambios de hora
Ha llegado hace un par de días la primavera y estoy asténico perdido, as usual. La semana ha sido muy dura y he tenido que hacer verdaderos esfuerzos para llegar a los deadlines del curro. Y lo que me queda. El temita ha sido mortal de necesidad y si encima la modorrez primaveral me da en todo el trigémino, peor que peor. Mejor no lo pienso mucho, porque no es plan de asfixiarse el viernes, ya lo haremos el domingo, cuando toca. Para mas inri, tenemos cambio de hora, asi que encima nos quitan una hora del finde por obra y gracia del ahorro energético, #fuck!.
Y enlazando con lo anterior, os dejo a vosotros elucubrar el hilo argumental, hablaremos de la Hembidia, que diría mi ciberamiga GratisTotal. Ciertamente la envidia nunca ha estado entre los pecados capitales que más práctico. Me dejo llevar mucho más por la gula y la pereza. Nunca he sido envidioso, pero sí hay una circunstancia que me da sistemáticamente envidia, más sana que insana todo sea dicho, cuando la veo en los demás. No es ni el dinero, ni la posición social, ni lo guapo que sea alguien, ni lo que tenga. Es algo múcho más importante. Me da envidia la gente que disfruta con su trabajo. No confundir con la gente que tiene un trabajo fácil, sino aquella que, aunque el curro sea complicado, disfruta con lo que hace. Mucha Hembidia.
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