27 febrero 2011

Desayunos familiares

Una de las cosas que recuerdo con más cariño de mi madre y de mi abuela era su faceta gastronómica. Supongo que esto le pasa a casi todo el mundo, la cocina de nuestras madres y nuestras abuelas siempre es la mejor, o si no es objetivamente así, nosotros la recordamos como insuperable, porque es con la que hemos crecido y eso se queda en la memoria para siempre. Hoy no voy a extenderme en otros platos, me centraré en los desayunos, que eran míticos, sobre todo los fines de semana.


Superbizcocho integral de Naranja de la Sra. Bedel

Evidentemente el desayuno distaba mucho de un simple café bebido y algo de bollería industrial. El acto de desayunar los sábados y los domingos era toda una fiesta. Y es que la carta era impresionante (en todo, calorías incluidas). Mi abuela tendía mas al dulce: Tartas y bizcochos de todo tipo y condición, rosquillos exquisitos, churros hechos en casa (la masa también, con manga y todo), magdalenas espectaculares y unas mermeladas caseras que quitaban el sentido (mis favoritas, la de tomate y la de melocotón).

Mi madre, aunque también dominaba estas artes reposteras, gustaba más de lo salado, y nos sorprendía con mixtitos (dividía el mixto tradicional en triangulitos pequeños), tostas saladas con queso y tomate, tortilla francesa y mucha fruta. En cumpleaños o similares, sandwiches de miga comprados a alguna tienda especializada. En ambas versiones de desayuno predominaba el sempiterno mate, antes que el café con leche o el colacao. Y siempre había zumos (naturales).

En alguna ocasión especial, también se incorporaban productos importados de Argentina, donde mi abuela (que era soriana) vivió más de 30 años y la tierra natal de mis padres. Los traía mi propia abuela en los viajes que hacía o algún familiar. También se compraban a tiendas especializadas de Madrid. Y entonces eso si que era un escándalo: Panqueques o criollitas con dulce de leche, Alfajores (Havanna, por supuesto) o dulce de batata y queso. Y ya lo que era el acabose del empezose, las facturas. Los que seáis autóctonos o ciudadanos del Río de la Plata sabéis perfectamente de que va el tema :-).

Evidentemente ahora, por lógicos motivos de tiempo y porque la vida tiene otros ritmos y otras exigencias, sería difícil montar estos saraos gastronómicos con regularidad. Además la dieta no aconseja estos excesos. Pero una aproximación excelente es cuando la Sra. Bedel se lanza, ayudada por su inseparable Thermomix, a la preparación de cositas tan ricas como el Bizcocho Integral de Naranja de la foto (Receta de La cocina de Morilands). Vale, es integral, dieta obliga, pero cuando lo disfrutamos, café mediante, con la tranquilidad que da el domingo, me recuerda a esos desayunos familiares que tanta nostalgia me provocan.

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06 diciembre 2009

Asfixia dominical contenida

Hay unos pocos domingos al año en los que la asfixia dominical no se apodera de mí completamente, como es habitual si echáis un vistazo por el historial del blog. Evidentemente los lunes que no se trabaja es un buen ejemplo para pasar el domingo sin mi compañera de viaje. Pero mañana no es el caso, ya que no tengo puente y trabajo.

Pero aún así, es diferente, porque aunque trabaje, estaré solo en la oficina, porque el resto de mi empresa cliente si que está de puente. Mi compañera también está de puente. Yo solo contra los elementos. Pero lejos de ser un problema, es una autentica bendición, porque no habrá llamadas, no habrá interrupciones, no habrá líos tontos ni urgencias. Es un día que debo aprovechar muy bien, porque mi productividad se puede multiplicar por dos, y eso no es cuestión de dejarlo pasar, sobre todo en estas fechas próximas al cierre del ejercicio. El Martes no curro, así que ni tan mal.


Y para celebrarlo, esta tarde la Sra. Bedel y servidor nos hemos homenajeado con un bizcocho made in Thermomix. La circunstancia es demasiado dura en la actualidad y necesitamos de vez en cuando alguna concesión gastronómica para elevar el espíritu. Puta crisis ...

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10 agosto 2009

Los peligros de la Thermomix

Como ya sabéis los habituales de este blog, hace poco menos de un mes la Sra. Bedel y servidor nos hicimos con ese invento del demonio llamado Thermomix, después de mucho pensárnoslo. Y en estos primeros días de uso hemos constatado y comentado sus peligros. Sí, es lo que os estáis imaginando. Si la tienes, la usas. Hay que amortizar la inversión. Y claro, como es tan fácil, y salen cositas cómo, por ejemplo, la que hemos perpetrado hoy ...


Bizcocho de chocolate (receta del blog de Auro). By Sra. Bedel.

... pues la posibilidad de subir algún kilo en el marcador es más que probable. Y claro, uno no es una sílfide precisamente y no se puede permitir estos lujos pantagruélicos. Muy peligrosa la maquinita de los cohone. Que granizados más ricos se perpetran. Vaya salsitas que salen. Además, hay blogs espectaculares como el de Rosa Arda o el de LA cocina de Auro que te lo ponen tan fácil que hasta yo, que soy un pinche becario en gastronomía, puedo hacer de cocinitas y el resultado es más que satisfactorio.

Así que hemos decidido por votación popular que la repostería será excepción y que usaremos el Varoma (que nombre más raro) intensivamente, es decir, pescadito al vapor, verduritas, sopitas frías y similares. Que el azúcar lo carga el diablo. Eso sí, el café de hoy va con premio. Vamos ya hombre ... :-)

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03 julio 2007

Recetas con desencanto (IV)

Receta nº 4: Bizcochuelo lacto-fermentado al aroma de cítricos del país



Ingredientes:

- 3 huevos
- 1 sobre de levadura
- 1 yogur de limón
- 1 medida (el vasito del yogur) de aceite de oliva
- 2 medidas de azucar
- 3 medidas de harina
- Mantequilla
- Rayadura de limón

Útiles de cocina necesarios:

- Bol
- Vaso de cristal
- Batidora eléctrica (imprescindible)
- Molde o recipiente al uso
- Horno

Nivel de dificultad:

- Alto

Tiempo de preparación:

- 10 minutos

Preparación:

- Se introducen los 3 huevos (siempre hay que echarle huevos al tema) y las dos medidas de azucar en el bol y se mezcla bien. Antes de seguir, algún perspicaz lector o lectora se habrá dado cuenta que para poder tener la medida del vasito del yogur antes hay que tener vacío el vasito. Vacíese pues antes el yogur de limon en un vaso de cristal. Una vez bien mezclado es cuando hay que añadir la levadura, la medida de aceite y, ahora sí, el yogur de limón y la rayadura de medio limón. Batimos bien con la batidora (a mano es muy cansino) y vamos añadiendo la harina, que si somos muy sibaritas o pijos, habremos tamizado antes con un colador. Quedará una plasta homogenea que, inevitablemente, deberemos de probar metiendo el dedo hasta el fondo. Mientras tanto, untamos el molde con mantequilla y espolvoreamos una ligera capa de harina por toda la superficie. Volcamos el plastón en el molde y lo metemos en el horno 35 minutos a 170 grados. Dejamos templar, desmoldamos y servimos, decorando, si la ocasión lo merece, con azucar glass.

Recetas anteriores:

- Nº 3: Crujiente de jamon havartizado a las finas hierbas

- Nº 2: Tortelloni de Ricota y espinacas desencantadas con guarnición alemana

- Nº 1: Ensalada desencantada del Chef.

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