24 diciembre 2013

Bella y feliz Nochebuena y Navidad desencantada

Aunque barrunto que no van a ser las mejores navidades de mi vida, quiero, como todos los años desde 2004, felicitaros desde este blog bello y desencantado la Nochebuena y la Navidad. No me extenderé mucho esta vez, no tengo demasiado feeling para un post de buen rollo y exacerbado espíritu navideño. Este año no van los tiros por ahí. Solamente os deseo lo mejor para estos dos días, y que, en la medida en la que cada uno pueda o quiera, que los viváis tranquilos, en familia, con amigos, o, si os apetece o no os queda más remedio, solos, pero siempre con presencia de ánimo y con la esperanza de que, si las cosas no van todo lo bien que deberían, ya vendrán tiempos mejores. Afortunadamente a 2013 le quedan, como quien dice, dos telediarios. Feliz Nochebuena y Feliz Navidad, queridas bellas desencantomaníacas y queridos acólitos.


Belén low cost patrocinado por bebida carbonatada



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27 febrero 2011

Desayunos familiares

Una de las cosas que recuerdo con más cariño de mi madre y de mi abuela era su faceta gastronómica. Supongo que esto le pasa a casi todo el mundo, la cocina de nuestras madres y nuestras abuelas siempre es la mejor, o si no es objetivamente así, nosotros la recordamos como insuperable, porque es con la que hemos crecido y eso se queda en la memoria para siempre. Hoy no voy a extenderme en otros platos, me centraré en los desayunos, que eran míticos, sobre todo los fines de semana.


Superbizcocho integral de Naranja de la Sra. Bedel

Evidentemente el desayuno distaba mucho de un simple café bebido y algo de bollería industrial. El acto de desayunar los sábados y los domingos era toda una fiesta. Y es que la carta era impresionante (en todo, calorías incluidas). Mi abuela tendía mas al dulce: Tartas y bizcochos de todo tipo y condición, rosquillos exquisitos, churros hechos en casa (la masa también, con manga y todo), magdalenas espectaculares y unas mermeladas caseras que quitaban el sentido (mis favoritas, la de tomate y la de melocotón).

Mi madre, aunque también dominaba estas artes reposteras, gustaba más de lo salado, y nos sorprendía con mixtitos (dividía el mixto tradicional en triangulitos pequeños), tostas saladas con queso y tomate, tortilla francesa y mucha fruta. En cumpleaños o similares, sandwiches de miga comprados a alguna tienda especializada. En ambas versiones de desayuno predominaba el sempiterno mate, antes que el café con leche o el colacao. Y siempre había zumos (naturales).

En alguna ocasión especial, también se incorporaban productos importados de Argentina, donde mi abuela (que era soriana) vivió más de 30 años y la tierra natal de mis padres. Los traía mi propia abuela en los viajes que hacía o algún familiar. También se compraban a tiendas especializadas de Madrid. Y entonces eso si que era un escándalo: Panqueques o criollitas con dulce de leche, Alfajores (Havanna, por supuesto) o dulce de batata y queso. Y ya lo que era el acabose del empezose, las facturas. Los que seáis autóctonos o ciudadanos del Río de la Plata sabéis perfectamente de que va el tema :-).

Evidentemente ahora, por lógicos motivos de tiempo y porque la vida tiene otros ritmos y otras exigencias, sería difícil montar estos saraos gastronómicos con regularidad. Además la dieta no aconseja estos excesos. Pero una aproximación excelente es cuando la Sra. Bedel se lanza, ayudada por su inseparable Thermomix, a la preparación de cositas tan ricas como el Bizcocho Integral de Naranja de la foto (Receta de La cocina de Morilands). Vale, es integral, dieta obliga, pero cuando lo disfrutamos, café mediante, con la tranquilidad que da el domingo, me recuerda a esos desayunos familiares que tanta nostalgia me provocan.

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28 noviembre 2010

El bautizo

Ayer fuimos mi contraria y yo al bautizo vespertino del hijo de mi prima y posterior ágape nocturno. Durante la semana notas que se va acercando el momento del compromiso social familiar y no le das mayor importancia, pero el mismo día de la celebración comienza a entrarte una pereza tremenda que va in crescendo conforme avanza la mañana y llega a cotas máximas minutos antes de prepararte para salir.

No es que me lleve mal con mi familia, todo lo contrario, pero se unen varias circunstancias por las que asistir al evento se te hace muy cuesta arriba. Si al final asistimos fue por el gran aprecio y cariño que tengo a mi prima y su familia, sino hubiera excusado mi presencia sin mayor problema.


A este no fuímos precisamente. Foto: El País

Vamos con la odisea. Primero, es tu sábado de descanso. Y lo probable (y que al final se cumplió) es que te pases casi todo el día fuera de casa. Aunque lógicamente es mucho peor ir a picar a una mina, no estar en casa es síntoma evidente de no descansar. Salir justo después de comer también afecta mucho, por lo menos a mis bioritmos.

Luego llega la logística, al no disponer de vehículo propio y ser el evento en una parroquia ATPC y el agape más ATPC todavía, llegar a tiempo a ambos sitios es misión casi imposible. Pese a la experiencia que he adquirido con los años, coger tres transportes públicos un sábado en Madrid (los horarios no tienen nada que ver con los de un día normal pero hay igual o más gente curiosamente) y tardar más de hora y media en llegar a la parroquia crispa al más pintado. Afortunadamente una vez allí nos consiguieron transporte para el ágape y la vuelta a casa. Sino ya me veía soltando 50 euracos al taxista de turno de noche.

Por fin llegas a la iglesia. Uno, que está a caballo entre el agnosticismo radical y el ateísmo moderado, entra a ver el sacramento con respeto por el ritual católico pero sin la emoción del que cree en él. En otras palabras, aburrimiento. A más a más, cuando hay 5 bautizos a la vez. El dato que maneja el populacho de que un bautizo dura 20 minutos es una falacia en toda regla. Más de una hora allí metidos. Como mal menor, hay que decir que noté que el 90% de los allí presentes también se aburrió, no fui yo solo, y eso quieras que no hace sentirte parte de la comunidad.

Y ahora le toca el turno al convite. Sin duda lo mejor del evento, porque las penas con pan son menos. Todo muy rico, eso sí, te pones las botas. La dieta al garete, pero por lo menos lo disfrutas. Siempre hay que torear preguntas insidiosas de la family tipo ¿Todavía no habéis encargado el niño a la cigüeña? o ¿Porque no conduces?, pero se sobrelleva porque ya tengo experiencia en responder alguna bordería con gracia. Si la conversación con los comensales que me han tocado es amena, pues no problem, pero esos momentos de silencio porque ya te has dicho todo lo que te tenías que decir se hacen algo largos y te imbuyes en tus propios pensamientos (Menos mal que el Barça-Madrid es el lunes y no hoy ...).

Y vuelves a casa. Y a sacar al perrón claro, que está el tío aguantando como un crack nuestra ausencia de más de ocho horas. El problema es que es la 1:00 AM y en la calle hace tres grados bajo cero. vamos, que no apetece un carajo, pero le sacas porque quieres mucho a tu mascota.

Y despiertas hoy domingo, y te das cuenta que no has hecho ninguna tarea doméstica ayer por preparar el evento y asistir al mismo, y te toca hacerlas todas hoy. Por eso, cuando me he levantado, he escrito este post pataleta.

PD: Si alguna vez lees esto Prima, no te lo tomes como algo personal, me pasa en casi todos los eventos familiares a los que voy, que no son muchos, tú lo sabes. Gracias por invitarme.

PD2: No olvidar enviar el regalo al niño a casa de mi prima por mensajero. Sí, es lo que estáis pensando, no nos dio tiempo a comprarlo. El dinkismo de perfil bajo es lo que tiene ...

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05 septiembre 2010

Mi falta de egocentrismo paternal

El otro día, cumpliendo las normas del aterrizaje suave, tuvimos una animada charla en el trabajo sobre los hijos. Mi compañera, con dos retoños, el administrativo de un cliente, con cuatro churumbeles, y yo, de momento dinky de tomo y lomo, comentando la jugada. Nada nuevo que no se haya dicho antes. Seguimos sin que llegue la cigüeña, y cada vez queda menos tiempo para que llegue, si es que llega. Comenté todas mis teorías al respecto y hubo debate.

Lo curioso es que hoy, en El Pais, publican un extenso artículo sobre el tema, y se desglosan uno por uno muchos de los axiomas que hice míos el otro día. Esa falta de egocentrismo paternal estaría entre las causas de que todavía no seamos padres. Mucha gente desea tener hijos para "realizarse", para cumplir con lo que la familia y la sociedad espera de ellos (es socialmente relevante), para acercarse a la pareja si las cosas no van bien o para, simplemente, no aburrirse. Incluso alguien apunta que tiene hijos para que le cuiden cuando sea anciano. Tremendo.

Y yo estoy plenamente de acuerdo con Carl Rogers cuando dice que "nuestros deseos egoístas no son motivo suficiente para concebir un hijo". En el caso de llegar el momento oportuno, "nuestro corazón siente una aspiración mucho más trascendente y altruista: contribuir con nuestro granito de arena en la evolución consciente de la humanidad, comprometiéndonos con desarrollar todo el potencial del recién nacido".

Independientemente de las coyunturas económicas, que ahora no nos favorecen (y es cierto que nunca viene bien salvo que seas millonario), no me niego a que llegue ese momento de verdadero instinto paternal. Me gustaría que llegase además. Pero si no siento que llega, y de momento no lo he sentido, no forzaremos nada para quedar bien o porque "tener un hijo es lo que toca" o "es ley de vida". En contra de las tesis conservadoras, no es egoista no tener hijos, más bien todo lo contrario, es egoista tenerlos si no estás convencido de ello y no lo deseas con el corazón. Egoista e irresponsable.

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20 agosto 2010

Niños

Hay un método infalible para contrarrestar las ganas de tener niños en parejas de treinta y tantos, como la contraria y el que suscribe. Y lo hemos vuelto a probar estas vacaciones con resultados inequívocos. Nos dejaron una hora a cargo de los hijos de mi prima, un niño de seis años de edad y una niña de cuatro. Estuvimos en un parque infantil. Infierno total. De largo, la hora más estresante de todas las vacaciones. Cuando se los devolvimos a sus padres, que me agradecieron infinito que nos quedáramos una hora con las criaturas, pensé que cuidar niños ajenos es el mejor anticonceptivo natural que existe.



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28 mayo 2009

Paternidad

El permiso de paternidad se elevará en 2011 a cuatro semanas. Vamos a tener que ir pensando en la prole para esas fechas, si la crisis, la coyuntura y la estructura lo permiten. Parece ser que ya va tocando, o eso dice mi entorno ... no se yo, me sigo sin ver ...


Imagen: Lú Lacerda


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28 diciembre 2008

Curiosidad existencial familiar

Tengo yo una curiosidad existencial que me reconcome por mis adentros. Vamos a ver, ¿Nos dejarían asistir al encuentro de las familias a la Sra. Bedel, un servidor (que vivimos amancebados, pero muy bien avenidos) y al perrón?. ¿Se nos puede considerar a este par de dinkis pecadores con westie una unidad familiar hecha y "derecha", un ejemplo cristiano, apostólico y romano?. No se, no se, tengo mis dudas. Casí que me quedo en casa jugando al Fifa 2009 ...


Imagen: abc.es


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30 diciembre 2007

Encuentro de las familias

Yo, como vivo en pecado, no he podido asistir a este magno acto, porque parece ser que las familias a las que se refiere el encuentro son "las que Dios manda", es decir, las cristianas, apostólicas y quizás romanas, y me da a mí que la Sra. Bedel y un servidor no cumplimos ese requisito. [mode ironía ON] Una verdadera lástima, porque ha sido una celebración estrictamente religiosa y para nada politizada.[mode ironía OFF].


Foto: El País

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