08 diciembre 2012

Regalitos pre navideños

Ayer celebré con mis compañeros y compañeras (del metal) de mi empresa, jefe incluido, la ya tradicional comida de navidad. La verdad es que no me venía muy bien que fuera ayer el magno evento, porque tenía pensado pillarme el puente y el día de la comida de navidad no se trabaja por la tarde, por lo que librar no era la mejor idea. Pero tengo un puente al año y todavía no lo había solicitado, por lo que no tenía elección si quería disfrutar del día de asueto. Es más, me apetecía mucho el plan de no ir a trabajar y tener la mañana tranquila antes de ir a la comida. A más a más, deje para ultimísima hora la compra del regalo del amigo invisible, así que blanco y en botella.


Mi regalo de amigo invisible este año


Como ya he comentado en otras ocasiones, la comida de navidad de mi empresa no suele ser el evento al uso. Nada que ver con el escenario apocalíptico que describe perfectamente Kutusov en su blog (muy recomendable leerlo por cierto): Vamos a un buen restaurante, comemos y bebemos bien, nos hacemos unos regalitos majos (algunos de coña) y luego paga el jefe la comida, lo cual es todo un detalle en los tiempos que corren.


Bolsita de tela pintada a mano. Muy maja.


El amigo invisible este año fue diferente al de otras convocatorias. En vez de regalar a alguien ya conocido de antemano, compramos regalos unisex y el agasajado/a iba a la mesa y elegía uno de los regalos envueltos. Una variante curiosa aunque más difícil, porque si ya de por sí cuesta comprar un regalo invisible, si encima hay que pensar en que pudiera gustar a un grupo de personas, pues imaginaos. Al final yo elegí no complicarme la vida y compramos un vinito majo, que siempre hace un apaño, porque si te gusta el vino fenomenal, y si no te gusta, esa botella puede ir en la cena de navidad, en cualquier evento o incluso regalársela a alguien y quedas como un señor.


Caja de herramientas para la casa nueva


Bueno, pues no ha estado mal este año. Esperemos que sea un buen augurio para lo que nos queda por delante, que es duro, difícil y complicado.

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03 noviembre 2011

Reacciones químicas

Queridos acólitos y desencantomaníacas, os voy a dar un consejo de amigo basado en una experiencia traumática que he vivido hoy. Bajo ningún concepto, repito, bajo ningún concepto, metáis en una nevera más de 3 horas un termo lleno de sepia con patatas cerrado. Hacedme caso, viviréis mucho más tranquilos.

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03 diciembre 2009

Otra vez amigos invisibles

Mañana es la comida de navidad de mi empresa. Ya se que faltan 20 días para esa singular fecha, pero en mi empresa siempre se celebra a primeros de mes y este año no será una excepción. Como en otras ocasiones, la reflexión no varía: Paga el jefe, WIN!, en un restaurante bueno, EPIC WIN!, pero hay que pensar en el amigo invisible, FAIL!, y encima me toca la secretaria, EPIC FAIL!.

Ya sabeis que yo no soy excelente en casi nada y patoso en demasiadas cosas. Y una de las más patosas es hacer regalos. Y los amigos invisibles los sufro especialmente, por la limitación monetaria y porque mi imaginación para los regalos es deficiente. Consecuencia, me ha costado un egg y parte del otro decidirme.


Al final le he regalado Un gorrito de lana de estos modernitos con bufanda a juego. Se que no es el colmo de la originalidad. Si le gusta, bien, y si no, para algo se inventaron los tickets regalo.

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08 octubre 2009

Regalito por anticipado, as usual

La Sra. Bedel tiene una manía, gusta de adelantar su regalo de cumpleaños al que suscribe. Aquí o aquí ejemplos palmarios. Y un año más lo ha vuelto a hacer. A mí me gusta que lo haga, porque añade el factor sorpresa (sabes que será antes pero no cuando) y lo valoras más que si tienes que compartir la atención con otros regalos. Y ella, que también es una impaciente de tomo y lomo. Pero me gusta que lo sea, por lo menos en esto :-).

Pues esto es lo que me ha regalado por mi futuro trigésimo octavo aniversario de nacimiento. Una Valira Nomad, maletita muy pituca y chula para llevar la comida al curro. Un aparatejo necesario si no quieres gastarte 50 euros a la semana en comer por el centro de la city.






Ahora lo más difícil, llenarlo de comida todos los días. Si ya nos cuesta hasta hacer la cena, tendremos que realizar un esfuerzo supino para hacer mi comida diaria. En fin, el que algo quiere algo le cuesta.

Bezooooo niña, bezooooo :-******

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05 diciembre 2008

Amigo invisible 2008

Pues sí, un año más llegan las Navidades y llega, sin solución de continuidad, la comida de navidad de la empresa y, dentro de ella, como no podía ser de otra manera, los amigos invisibles, todo un clásico del submundo laboral en estas fechas tan señaladas. Hoy ha sido el evento y, la verdad, me he puesto las botas, que para eso nos invitan a un buen restaurante y encima paga el jefe.

Ya he comentado otras veces que esto del amigo invisible es, cuando menos, un ejercicio de maquiavelismo digno de mejor causa. Vamos, que quedar bien con un regalo de entre 20 y 30 euros y que sea original y guste a quien se lo regalas es, en casi todos los casos, tarea muy complicada.

Pero este año me lo he tomado con mucha filosofía y he ido a lo práctico. Me había tocado una compañera muy joven, de veintipocos años. El primer envite estaba salvado, por lo menos no me ha tocado mi jefe, de largo el regalo más difícil, pero lo que me quedaba por delante no era moco de pavo, ¿Que le regalo yo a una chavala joven que apurando un poco podía ser casi mi hija?. Somos de dos generaciones diferentes, de sexos diferentes y yo soy a sack of potatoes haciendo regalos ... Lo dicho, no pintaba muy bien.

Al final tiré por la calle del medio. No tenía muchas ganas de pensar. Un libro y tirando millas. Concretamente, este libro, La elegancia del Erizo.


Imagen: Leergratis.com

No lo he leído pero cotilleando un poco por la red llego a la conclusión de que puede estar bien. Lo bueno de regalar libros es que si le gusta al agraciado/a, pues miel sobre hojuelas, y si no, pues o bien se lo endiña a otra persona o bien decora mucho en la repisa del salón.

Por otra parte a mi me hicieron dos regalos. En el amigo invisible me toco como agasajador el segundo de abordo de mi empresa. Como sabe que me gusta la Fórmula 1, me regalo este kit de cochecito de F1 con imán para coger clips y llavero a juego. Me gustó bastante, lo reconozco.


Con su cajita y todo, que mono.

El regalo corporativo fue una corbata de Artesanos Camiseros. Si bien no es un regalo original, por lo menos es útil, porque me ahorro comprarme una corbata cuando tenga que renovar el fondo de armario. El color me gusta, un oscuro, discreto y aburrido azul. Como servidor. Enhorabuena a los premiados.


La corbatita de marras.


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07 diciembre 2007

Cuando paga el jefe

La comida de Navidad del trabajo es el momento idóneo para pedir esos platos que están reservados normalmente a momentos muy determinados del año, como puede ser alguna boda, algún cumpleaños o algún evento especial. Es lo que tiene ser currito por cuenta ajena, que homenajes gastronómicos, los justitos, así que hay que aprovechar si el jefe se estira y te invita a un restaurante decente.


Una vez claro que paga el jefe, no miras a la parte derecha de la carta, donde vienen los precios, sino que directamente te centras en tu elección y sueles elegir lo que más te apetece, aunque sea un Chuletón que no cabe en el plato por unos módicos 30 euros, o un cogote de merluza de 35 machacantes. En ocasiones puntuales, cuando la relación con el jefe no pasa por su mejor momento, te pides el plato más caro y extravante de la carta, por eso de jorobar un poquito, pero vamos, de momento no me ha hecho falta optar por esa estrategia.

El caso es que hoy me he puesto las botas. Las comidas de navidad de la empresa son las únicas que duran cuatro horas. No estoy acostumbrado yo a estos dispendios.

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