Citas desencantadas (LXXXVIII)
"Encanto es lo que tienen algunos hasta que empiezan a creérselo."

Simone de Beauvoir (1908-1986) Novelista e intelectual francesa.
Etiquetas: citas desencantadas, encantos, pedantería
"Encanto es lo que tienen algunos hasta que empiezan a creérselo."

Simone de Beauvoir (1908-1986) Novelista e intelectual francesa.
Etiquetas: citas desencantadas, encantos, pedantería
Amanece el último domingo de noviembre en la meseta. Frío pero despejado. Estoy en casa, en pijama, calentito, bajo techo, desayunado y con una jornada de asueto por delante. La Sra. Bedel y el perrón estarán conmigo todo el día. Tengo mi pack de ocio preparado: mis teclas, mi dospuntocerismo, mis divx, mis mp3, mis libros, mi Wii, mi teclado y mi guitarra. Comeré en casa de mi progenitor con mi familia y por la tarde no haré gran cosa hasta que la asfixia, mi amiga itinerante, venga a hacerme su visita semanal. Mañana iré a trabajar y cobraré la nómina y (espero) media paga extra que me llegará, justita eso sí, para seguir viviendo y pasar las navidades sin estrecheces.
Un domingo cualquiera, sin mucha historia en principio, pero que guarda en su normalidad la esencia de eso que podríamos llamar gotas de bella y efímera felicidad. Y es que todos tenemos problemas y desencantos, y yo soy el primero en publicitar detalladamente muchos de ellos en este foro (otros me los guardo porque son muy míos), pero hay momentos en los que te das cuenta que también tienes otras muchísimas cosas que no se valoran por ser rutinarias, por estar siempre ahí, pero Ay! como te falten. Comparas y ves que algunos están mejor que tú, pero que otros muchos están peor, mucho peor y desearían disfrutar esta normalidad, estar donde tú estás y hacer lo que tú haces.
Nos cuesta mucho valorar la normalidad, es consustancial al género humano. Siempre queremos más y nunca estamos satisfechos. Pero que no pase nada y que las cosas no se tuerzan más de lo razonable, es en sí mismo una gran noticia. Hoy es uno de esos momentos. Hago balance, una fotografía vital, y veo que no estoy tan mal como a veces pregono. Sí, hay muchas cosas que mejorar y problemas serios (más de lo que parece) que sacar adelante, pero las bases para hacerlo están puestas. Y lo importante es eso, la estructura, la posibilidad de solucionar las cosas. La coyuntura es voluntarista y depende de otros factores menos importantes. Lo mollar es el armazón, la base. Y la base ahí está, preparada para aguantar el impulso.
PD: Este post se sale de la norma, pero para un domingo que me levanto optimista, tenía que aprovecharlo :)
Etiquetas: encantos, normalidad, reflexiones
Siempre me han gustado los restaurantes pequeños. No digo exclusivos, digo pequeños, puede ser una pequeña pizzería o una tasquita. Todos tienen un encanto especial. Conseguir sentarte en una de sus cuatro o cinco mesas te da una aparente sensación de privilegio y compartir al camarero con menos gente de la habitual hace que los platos fluyan sin esperas. El ambiente suele ser sosegado (nada que ver con los niveles de ruido de los restaurantes de menú y mucha rotación) y te puedes dedicar a disfrutar de los platos en vez de engullirlos crispadamente.

Etiquetas: encantos, estrés urbano, restaurante, sosiego
Hace cuatro horas y diez minutos exactamente. SOY "LIBRE" por un mes !!!!!!. Enhorabuena a los premiados.

Etiquetas: encantos, libertad, vacaciones
Aunque oficialmente no estaré de vacaciones hasta mañana a las 15:00 h, se puede decir que las acabo de comenzar de facto. Mañana tengo que ir, pero será mucho más relajado, sin jefes, sin auditores, sin estrés. Aprovecharé para ordenar un poco mi mesa, donde ahora hay tropecientos mil papeles y la entropía es dueña y señora, hacer algún backup de mis datos informáticos y poco más. A cerrar la oficina hasta septiembre.
Como me poníais en los comentarios, todo llega en esta vida, hasta las vacaciones, y han llegado, aunque se me ha hecho largo, muy largo. Necesito desconectar, este último año ha sido muy duro y necesitaba un parón, no pensar en los problemas del trabajo. Y a fe que lo voy a aprovechar. Dadlo por hecho.
Etiquetas: encantos, relax, trabajo, vacaciones
Nunca podré agradecer lo suficiente a San Isidro, que gran patrón, que mañana sea su onomástica (no fuimos coetáneos, que le vamos a hacer), pero sí he agradecido a mi jefe que me exonere de ir el viernes a trabajar. Puentazo en toda regla. Uno de los pocos días del año que le saco partido a trabajar en esta ciudad del demonio que se llama Madrid :-)

Etiquetas: encantos, fiesta, madrid, puente, san isidro
Como no podía ser de otra manera, otro viernes por la tarde más feliz que una lombriz. Es que no falla. Viernes a las 19:00h, salgo por la puerta del trabajo y subidón. Y, por si fuera poco, hay que sumar que antes de salir me han comunicado off the record que el viernes que viene tengo puente porque el jueves es San Isidro, patrón de la Capi, y en mi empresa se han estirado. Estoy que no me lo creo todavía.
La felicidad no es completa porque mañana tengo bodorrio (igual supongo que algun@ de vosotr@s, porque entramos en el mes de la BBC). Esta vez se desposa mi prima, lo que significa boda familiar, lo que significa un poco más de aburrimiento que las bodas de amigos. Pero siempre me queda el consuelo del banquete, que si es bueno te puede arreglar la jornada.
En fin, mañana todo el día de bodorrio, pero hoy a las teclas, a echar unas partiditas del Mario Kart y a descansar, que me lo he ganao.
Hoy, en contra de la tendencia habitual por estos lares, voy a intentar escribir algo positivo del hecho de tener que estar trabajando un día como hoy, en el que oficialmente estoy de vacaciones. Dejando atrás los motivos y si debería o no debería sacrificar este día de asueto para no estar tan estresado dentro de 15 días, la verdad es que currar en vacaciones tiene algunas cosas buenas.
Recapitulemos. Lo primero, entras cuando quieres. Hoy en vez de entrar a las nueve he entrado a las diez y media. Es un pequeño lujo que no te puedes permitir el común de los días. Luego está el teléfono, que no suena. Que bendición. La tranquilidad y el silencio permiten concentrarte mucho más y los índices de productividad/día se disparan. También puedes poner la música que tu quieres, y no la que se llega por consenso entre compañer@s. Y sobre todo, lo más importante, tus jefes no están. Eso no se paga con dinero.
Sí, lo se, currar en vacaciones es una mierda, no lo voy a negar, pero necesito inyectar algo de positividad en el hecho para que el día no se desencante solo. Y en eso estamos.
Etiquetas: encantos, trabajo, vacaciones