Momentos
Viendo amanecer con la luz apagada. Café humeante. El perrón a mi lado. Casa en Silencio. Reflexiones vitales. Nuevas etapas. Momentos ...

Etiquetas: #elclubdelbiorritmo, madrugadas, momentos, perrón, reflexiones, westie
Viendo amanecer con la luz apagada. Café humeante. El perrón a mi lado. Casa en Silencio. Reflexiones vitales. Nuevas etapas. Momentos ...

Etiquetas: #elclubdelbiorritmo, madrugadas, momentos, perrón, reflexiones, westie
No negaré que alguna vez que otra he caído en la tentación y publicado en el blog propósitos de esos que se suelen hacer al comienzo del año. Incluso en épocas muy pretéritas (pre-belleza) llegaba a hacer listas y todo. A veces recogía los propósitos clásicos (adelgazar, aprender idiomas, aprobar todas en junio) y en otras ocasiones enumeraba pretensiones mucho más sofisticadas u originales, cuando no deseos utópicos de cumplimiento objetivamente improbable y voluntarista. Cuantos más propósitos se pusieran, mejor. Si eran exigentes o prácticamente irrealizables, daba lo mismo, la lista adquiría enjundia. Miel sobre hojuelas. El plan era que aunque la mayoría no se consiguieran, si alguno se materializaba, pues eso que te llevabas. Y al año siguiente otra vez. Y así sucesivamente.

Con el tiempo te vas dando cuenta que esta práctica es un ejercicio de masoquismo fútil e incluso lesivo para el espíritu. Sirve de muy poco, salvo para añadir presión de manera gratuita. La vida en si misma ya te va poniendo por si sola sus zancadillas y sus incertidumbres como para ir añadiendo deadlines vitales y encima plasmarlos negro sobre blanco para luego revisarlos y ponerte en la tesitura de pasar examen y sentarte en el diván para analizar lo que hiciste bien o mal para conseguirlos o fracasar.
No digo que no sea necesario fijar ciertos objetivos o mantener ilusiones vitales. De hecho la vida en si mismo es eso, evolución y consecución de metas, aunque a veces no sepas para donde dar pedales, o te hayan cambiado la pancarta de carretera. A veces estás mas perdido que un mono en un garaje, y cuesta centrar la jugada. La vida es así de complicada. Pero una cosa es fijar directrices vitales más o menos concretas en función de tu circunstancia y tus posibilidades, y otra muy diferente agobiarte con un listado de propósitos utópicos de consecución obligatoria. Casi que, hasta nueva orden, lo dejamos estar. Pasopalabra.
PD: Hoy me han dicho, y la verdad es que la persona que me lo ha dicho tiene toda la razón, que hay que reflexionar menos y actuar más. Y por ahí quiero enfocar también este tema. No voy a pensar y enumerar todo lo que tengo que hacer para ser feliz, darle cuarenta vueltas y agobiarme por no ver resultados. Simplemente me voy a quitar presión y voy a centrarme en facilitar las condiciones para que sucedan cosas positivas. No tengo ni idea de como hacerlo o por donde irán los derroteros. Tampoco quiero pensarlo ahora. Si eso es un propósito en si mismo, pues lo será, pero a día de hoy no estoy en disposición de comprometerme a nada más. Y es que a veces lo importante no es llegar a la meta, sino andar el camino.
Etiquetas: año nuevo, filosofia barata, la vida, objetivos, propositos, reflexiones
Después de muchos días sin postear, ya toca. No tengo demasiado feeling para escribir últimamente, pero aprovecharemos el domingo de relax para comentar un poco la jugada. Y es que han llegado casi sin avisar las pre-navidades. Quedan apenas 9 días para Nochebuena y me ha pillado de golpe la vorágine de estas fechas tan señaladas.


Cenas de amigos, Kedadas variopintas, comidas de empresa, amigos invisibles, cestas navideñas, paseos agobiantes por el centro de la urbe, transportes públicos petados, décimos de lotería, televisión hortera, prisas en el trabajo por cerrar deadlines y, en general, ritmo acelerado propio de estos momentos. Y los problemas y circunstancias vitales de siempre, que ahí siguen, algunos en latencia, otros en vías de solución y otros no tanto. Periodo navideño puro y duro, un intervalo extraño que finalizará con la temida cuesta de Enero.


Ya sabéis que estas épocas no son mis preferidas del año, mi espíritu navideño ha vivido épocas mejores. Sin ser un Scrooge de tomo y lomo, tengo que reconocer que sigo pensando que la Navidad está diseñada, dejando fuera el componente religioso, para las familias con niños y para la gente que es afín a la causa y puede vivir la experiencia desde la ilusión, el encanto y el buen karma. Yo ahora mismo no estoy en ninguno de los dos grupos, no tengo excesivas ganas de celebraciones. No habrá árbol ni Belén (afortunadamente en mi comunidad de vecinos han pensado en esa carencia de mi morada) y más allá de las cenas familiares ya tradicionales, tampoco se celebrarán fastos pantagruélicos. Todo muy moderado. De perfil bajo.


Aunque tampoco hay que pasarse, no soy un fundamentalista anti navideño. Aunque trabajo todas las navidades y no creo que tenga ningún día libre, salvo quizás los clásicos 24 y 31 que graciosamente me podrían dar en la empresa, estoy seguro que habrá momentos buenos. Sobre todo las reuniones con los amigos, que es donde más disfruto. Asimismo tengo motivos para agradecer muchas cosas, por mantener mi empleo sobre todo y porque la vida sigue adelante, con sus altibajos, sus momentos complicados pero también alguno dichoso. Lo que si me apetece es que el año acabe ya. 2013 no ha sido un buen año para mí.
La Navidad, salvo sorpresón, pasará cadenciosa y sin pensar que dirían mis muy mencionados Gabinete. No se pueden construir ilusiones artificiales. No suelen funcionar.
Etiquetas: cesta de navidad, desencantos, jamón iberico, Mr. Scrooge, navidad, nochebuena, reflexiones
Un finde más he vuelto a abrir #Elclubdelbiorritmo de madrugada. Nada nuevo bajo este sol castellano que acaba de salir. Hace bastante que no escribo, casi una semana. Lo normal últimamente por estos lares. En otros negociados tuiteo, publico y fotografío a diario. Casi todos los habituales de La Belleza también me seguís en redes. Ya sabéis como funciona el tema. Posteo mucho menos pero sigo siendo bello y desencantado.
Así que mientras doy cuenta de mi habitual desayuno findesemanesco #pequeñosplaceres, os contaré en un par de párrafos cual es el estado actual de las cosas.

Estoy bastante más tranquilo. Y eso me gusta. Lo necesitaba. Paradojicamente las cosas no van mejor que en verano (el peor en años) y comienzo del otoño, pero mi actitud, mi ánimo y la manera de entender y afrontar situaciones ha variado para mejor. Después de la tempestad siempre llega la calma. Dicen. Los problemas siguen ahí, las dinámicas no son las que me gustarían, pero he construido una base de tranquilidad y de calma con la que empezar a trabajar. Y a eso nos vamos a agarrar. No se puede reconstruir el encanto sin antes haber digerido y asimilado el desencanto. Creo que lo peor ha pasado.
En el trabajo vivo un momento de intensidad máxima. Llevo todo el otoño trabajando a saco con unos ritmos altísimos. Afortunadamente me lo están reconociendo. Y estoy muy agradecido por ello. Siempre lo han hecho, pero a veces es más necesario, a todos los niveles, el económico incluido. No andamos nada finos de pasta últimamente y la verdad es que se agradecen unos pecunios adicionales para contener las hemorragias. Centrarme en el curro también ha ayudado ha relativizar temas e historias varias.
Por otro lado estoy demasiado relajado con #elclubdeladieta y eso no puede ser. Las navidades se acercan y será otro momento de máxima tentación #PrayForBedel.
Y aparte de estas zarandajas vitales, poco más de momento. Como asunto lúdico, sigo pensando y dando vueltas al Podcast, que tenía la intención de empezar después de las Jpod, pero que todavía no lo he perpetrado. Estoy dudando mucho en la temática y tengo dos o tres proyectos que me gustan pero que no les acabo de pillar el punto. Me decidiré pronto por uno de ellos y seguramente para navidades o comienzos de 2014 además de leerme, también podreis escucharme :-).
Salud compis.
Etiquetas: #elclubdeladieta, #elclubdelbiorritmo, desayunar, estados de animo, madrugadas, pensamientos, recuperación, reflexiones
Como ya sabéis de sobra, queridos desencantomaníacos y queridas acólitas, uno es en si mismo un ser bastante imperfecto. Algo descuidado para según qué cosas. Sin medias tintas, torpón de manual. ¡Qué le vamos a hacer! Tiene que haber de todo. Ejemplos de mis carencias múltiples las tenéis a patadas a poco que leáis por estos lares (Y lo que me callo y no os digo ...).
Una vez que ha quedado bastante claro este axioma de la torpeza inherente a un servidor, es necesario empezar a ponerle algo de remedio. Hemos hecho avances muy importantes en algunos temas, pero otros todavía están yermos. Por eso, para cumplir mi objetivo vital de alimentar una estrategia de mejora continua en mi relación con el mundo mundial, vamos a meterle mano a este blog que estáis leyendo o, al menos, ojeando. Vamos a darle un retoque de estilo a La Belleza del Desencanto, ésta vuestra bitácora de cabecera.
Una amiga mía, que de momento va a permanecer en el economato, que dirían los míticos Gomaespuma, corregirá algunos textos de este hombre atormentado que os escribe, poniendo especial énfasis en tres fallos tremebundos que cometo continuamente, a saber: el uso incorrecto y totalmente deficiente de las comas y los puntos; el "subordinismo desmesurado" (o uso desenfrenado de oraciones subordinadas y concatenación de las mismas); y, por último, el uso y abuso de las expresiones coloquiales (lo que viene siendo subidas de tono, chascarrillos, expresiones soeces y, en general, toda suerte de tacos y barbaridades que mis dedos teclean sin la más mínima decencia ni decoro).
El reto está planteado. ¿Me he vuelto refinado, gilipollitas o he tenido de repente un ataque de escritor amateur con ínfulas? Ninguna de esas tres cosas. Simplemente que en la vida a veces es necesario reflexionar sobre las cosas que no haces bien para intentar hacerlas mejor. Y a veces crees que haces cosas bien y no es así. Ojo, no lo que otros piensan que no haces bien (a veces se pueden equivocar), sino lo que tú crees que haces mal (ahí, si la reflexión interior es sincera, que lo es, no caben muchas dudas de cuales son los puntos de mejora).
Si en los próximos posts no notarais mejoría, no será por culpa de mi excelsa correctora, que conste en acta. Será más bien porque tampoco doy para mucho más. Próximamente en sus mejores feeds.
Etiquetas: blog, corregir, estilo, imperfecciones, reflexiones
Hay días que me lo tomo bastante bien, otros peor, y otros de aquella manera. Hoy los biorritmos han vuelto a hacer su trabajo, cómo siempre, según lo esperado, y me he levantado exageradamente pronto. Y ha tocado de aquella manera. Ha tocado pensar. Han tocado café y secretos. Amanece y llueve ahí fuera ...

Etiquetas: amanecer, desencantos, domingo, madrugadas, reflexiones
Casi sin avisar, sin hacer mucho ruido, ya tenemos aquí el otoño otra vez. El verano se me ha pasado volando y la sensación es la de siempre desde hace unos cuantos años, todo empieza a ocurrir muy deprisa. Cada vez me acuerdo más de los últimos otoños, porque parece que los viví ayer mismo. Dicen que pasa cuando te vas haciendo mayorcito.

Otoño siempre ha sido mi estación del año favorita, por muchos motivos: Porque se acababan los exámenes de septiembre, porque es el comienzo del curso (antes escolar, ahora vital), porque te reencuentras con tus amigos, porque renuevas las ilusiones, porque comienzas nuevos retos, porque ya no hace tanto calor pero se puede salir en manga corta o con una chaqueta de entretiempo, porque en este periodo cumplo años, porque en otoño casi siempre pasaron cosas buenas en mi vida. Por tantas y tantas razones que ya he escrito por aquí muchas veces.
Pero este otoño creo que va a ser un poco diferente a los anteriores. Barrunto que voy a vivir una estación más convencional, no tan alegre, más melancólica. Mi circunstancia vital actual me da estas señales. Creo que va a ser un otoño que cumplirá con sus cánones, con sus estereotipos clásicos. Espero que no sea un otoño triste, pero si tiene pinta de ser más reflexivo, más introspectivo, algo más ocre. La idea es recuperar mis sensaciones de otros otoños. Y en eso estoy. La luna no brillará ahora mismo, pero estoy dispuesto a sacarla de urgencias. Vamos a ello ...
PD: Se nota que hoy es domingo y que tengo que trabajar todo el día, no? :-).
Etiquetas: desencantos, domingo, equinoccio de otoño, ilusiones, melancolía, otoño, reflexiones
PD: Texto copiado, y libremente traducido, del blog de una muy buena amiga mía. Espero que no me cobre royalties :-). Me viene que ni pintado. He aprendido y sigo aprendiendo.
Etiquetas: aprender, felicidad, filosofia slow, la vida, reflexiones, superación
Sea por razones biológicas o por patrones culturales, la #belleza influye en nuestras vidas aunque no lo consideremos justo ni ético.
— Teresa Baró_CNV (@com_no_verbal) July 9, 2013
Etiquetas: belleza, citas desencantadas, reflexiones
Parece ser que la vida es un poco ésto. Reinventarse cada cierto tiempo. "Que todo vuelva a empezar, que todo vuelva a girar ...", que diría el Sr. Martín. Estoy empezando una nueva etapa. No es exactamente empezar de cero, es más bien enfocar todo lo que pasa de otra manera, bajo otros conceptos, con otras perspectivas. Dentro de lo que fue el cambio, momento crucial en mi existencia cercana, ahora llega el cambio del cambio. Porque es lo mejor para mí, para mi circunstancia, para mi dinámica, para mis ilusiones, para mis inquietudes, para mi futuro, para hacerme la vida un poco más fácil, para disfrutarla más, y sufrirla menos.
Cómo podéis leer he usado el pronombre personal y luego un montón de posesivos. No es gratuito. Históricamente he pensado más en los demás que en mí mismo. De hecho no he pensado casi nada en mí mismo. Y así me ha ido. No excesivamente bien. Tampoco mal, vale, según se mire. Pero no bien. No estoy haciendo apología del egoísmo, pero sí de quererme más, de valorarme más, de no depender, de enfocar lo que doy y poner en la balanza lo que me dan. Y si noto que la balanza se inclina mucho, reaccionar. En el fondo todo es un Quid pro quo. Y me ha costado 41 años aprenderlo.
No quiero cambiar cómo soy, ojo. Pero sí quiero cambiar mi interacción con la vida. Primero fue despertar de un largo letargo. Y volar. Ahora, una vez despierto y aterrizado (a veces voluntariamente, a veces no), llega el momento de pisar terrenos relativamente firmes. O volar, porqué no, pero llevando yo los mandos del avión.
"Eso desaparece y no lo ves, ese regalo que la vida pone al lado ..."
Etiquetas: cero, existencia, filosofia barata, ilusiones, la vida, planes, reflexiones
Cómo comentaba hace cinco o seis entradas, el mes de abril iba a ser de aúpa. Y no me equivocaba un ápice. No me lo han llegado a robar del todo, porque hemos podido desconectar un poquito algún día contado, pero la norma ha sido la esperada, trabajo, trabajo y más trabajo. Mis escasas cinco entradas en este blog en todo lo que llevamos de mes así lo atestiguan. Vale que últimamente escribo poquísimo, pero este mes me he superado. En las redes sociales siempre estoy, pero, si me seguís, también habréis notado el bajón. Es lo que toca.

Afortunadamente pudimos llegar a todos los deadlines, que no eran pocos, y por fin el pasado viernes acabó el suplicio. Contento por el deber cumplido y feliz por estar disfrutando de un finde de descanso. La perspectiva de la semana que viene, en principio, no es para nada mala, ya que tenemos en Madrid un superpuente de cinco días, y es bastante probable que me lo agencie, ya que nunca disfruto de ningún puente y ya toca, creo que me lo tengo más que merecido. Tenía algún plan de viaje para estos días pero, por circunstancias inesperadas de última hora, no va a poder ser. Una lástima. Intentaremos aprovecharlo de todas formas, ya veremos cómo.
Y la vida continúa. Vas cumpliendo tus obligaciones e intentas aprovechar los pocos momentos de descanso que surgen. Eso está muy bien, pero este invento llamado existencia tiene que ser algo más que cumplir obligaciones y descansar, tiene que ser algo más que poder llegar a fin de mes, pagar la hipoteca y sobrevivir a la crisis, tiene que ser algo más que salvar los muebles y moverse en zonas de aparente comodidad vital durante un periodo y luego volver a empezar. Una y otra vez.
Es lo malo del descanso. Que te deja tiempo libre para pensar. Y más un domingo a las siete de la mañana viendo amanecer delante de una taza de café y escuchando a los hermanos Auserón ...
Etiquetas: deadlines, deberes, domingo, filosofia, la vida, reflexiones, trabajo
Como siempre la #bedelasfixia llegó. Esta semana por partida doble, porque hoy martes es fiesta en la capital del Reino y es como si fuera domingo, el día habitual de visita. Pese al autocontrol de desencanto que práctico últimamente, pese a la desconexión que sin duda es un cambio relevante, evidentemente todo no se arregla de la noche a la mañana. Todo tiene un proceso y la cabra se resiste a dejar de tirar al monte.
Ahora mismo no es que esté mal, simplemente tengo esa sensación de pesadez, de que la semana que tienes por delante, aunque sean solo tres dias, te va a dejar con el ánimo por los suelos. Por no hablar de lo que queda de mes. Llevo un buen rato buscando nombre a esa sensación más allá de la #bedelasfixia, que ya está muy trillada. Hoy no he hecho nada de provecho y eso pesa incluso más. Pero aquí está al rescate mi buena amiga Conx, que me ha descubierto la luz: Agotamiento anímico. Nada grave, nada que no se pueda solucionar, pero es exactamente el concepto que estaba buscando.
En cualquier caso, ya no hay vuelta atrás. Son buenos momentos para el cambio ...
Etiquetas: #bedelasfixia, agotamiento anímico, desconexión, desencanto, reflexiones, sensaciones
Hoy es día de asueto y mañana es fiesta en la capital del reino. Días propicios para la desconexión del trabajo, si bien no será así del todo, porque aunque hoy descanse, mañana trabajaré en casa para poder entregar unos informes el jueves, pero hoy será día de relax total. Así lo he decidido.
Pero no era la desconexión laboral la idea que quería transmitir esta vez. De eso tenéis bastantes posts en el histórico. Hoy quería escribir de otra cosa. La verdad es que llevo unos días rarunos, de mucho reflexionar sobre mi momento vital, sobre donde estoy, sobre lo divino y lo humano, sobre que espero de este invento llamado existencia, sobre los retos del futuro y sobre la eterna pregunta, "Que carajo hago yo aquí?".
Más allá de otras consideraciones en las que tampoco entraré de momento, lo que si está pasando es que estoy desconectando. Estoy desconectando de mi letargo, de mi abulia, de mi deriva desencantada. Estoy viendo que no solo hay blanco o negro, sino que hay grises e incluso colores. Estoy comenzando a darme cuenta que determinados modus vivendi, determinadas situaciones de autocompadecimiento, determinadas posturas desencantadas no me benefician en absoluto. Hay que romper con la zona de falsa comodidad. Hay que arriesgarse un poco más. Hay que dar dos pasos atrás para ver con distancia dos pasos adelante. Hay que ilusionarse un poquito. Y afrontar las situaciones con otra dinámica. He tenido algunos bajones de ánimo que no me puedo permitir. Ni por los que me rodean, ni por mí mismo.
Estoy en un momento de catarsis, como cuando desconectan a Neo de Matrix. Es traumático y doloroso, pero es absolutamente necesario para ver las cosas desde otro punto de vista. Costará, pero una vez que eliges la pastilla roja, ya no hay vuelta atrás ...
Etiquetas: desconexión, existencia, ilusiones, Matrix, planes, reflexiones
Después de unas cuantas pensadas de filosofía barata, he llegado a la terrible conclusión de que, en esencia, hay dos maneras de vivir. El gran Rosendo Mercado y los míticos Leño ya nos lo decían en su letra a principios de los 80, pero la síntesis del asunto es que, en la práctica, no hay muchas maneras de vivir, solamente hay dos, con todos los matices y puntos intermedios que se quieran, pero solo hay dos.
Manera de vivir 1: Riesgo, aventura, libre albedrío, dinamismo vital, ensayo y error, sorpresa, acción, actitud, emprendimiento, carpe diem, ilusión, sueños, peligro, emoción, optimismo antropológico, despilfarro, evolución, incertidumbre, diversión, belleza.
Manera de vivir 2: Conservadurismo, comodidad, "virgencita que me quede como estoy", aptitud, seguridad, tranquilidad vital, calma, pasividad, planificación, ahorro, reacción, miedo al cambio, estancamiento, "pies en la tierra", cotidianidad, pesimismo realista o realismo pesimista, aburrimiento, conformidad, asfixia, desencanto.
No he inventado la pólvora, esto no deja de ser el archiconocido enfoque del Yin y yang taoista aplicado a la actitud ante la vida. Nada nuevo bajo el sol. Llevo años hablando de esto, y el propio título de esta bitácora va de esto. Supongo, dicen, que en el punto medio suele estar la virtud, pero no hace falta que os diga cual es la manera de vivir de la que parto.
PD: Ahora que lo pienso, esta canción del Maestro Sabina ya hablaba de esto también.
Etiquetas: bellezas, desencantos, filosofía barata, reflexiones, rosendo, yin y yang
Es una chorrada, pero a veces me pregunto si seguiré mucho tiempo escribiendo en este blog personal. Dentro de un par de meses haré siete años actualizando casi a diario esta bitácora. Es mucho tiempo, son muchos posts, muchas teclas dadas, una parte de mi vida y la de los míos está ya registrada en el mar de bits, y dudo que desaparezca, aunque borre el blog. Ya está en la nube. Lejos de preocuparme, lo interpreto como algo interesante, como una edición actualizada de mi autobiografía en formato blog.
Cierto es que no muestro aquí toda mi vida, solo una parte, lógicamente me guardo cosas, pero a grandes rasgos estas 3.270 entradas escritas desde aquel mes de mayo de 2004 se podrían ya considerar una pequeña autobiografía, porque no solo cuento lo que me ha pasado en estos 7 años, sino tengo muchos posts nostálgicos de recuerdos de mi niñez y juventud. Si sigo escribiendo, la autobiografía será incluso más completa.
A veces pienso si alguien leerá algo de lo que escribo dentro de, pongamos, 50 o 100 años. Si a alguien le interesará mínimamente. Si alguien referenciará en un Internet que ni siquiera nos imaginamos (lo mismo ni se llama así) algo de lo que aquí se manifestó. Tengo que reconocer que me gusta la idea. De alguna manera, estamos dejando una huella que perdurará, aunque sea anónima y totalmente insustancial. Esas cosas que probablemente solo me interesan a mí (como diría Pjorge) y como mucho a un círculo no muy grande de amigos y conocidos, pero que tiene retazos de una existencia que, quizás, alguien lea en algún futuro muy remoto.
PD: Dedicado a quien lea este post dentro de 100 años, si es que todavía se lee, que vaya usted a saber.
Etiquetas: autobiografía, blog, futuro, Internet, reflexiones
Ayer tenía pensado publicar un post muy desencantado en este vuestro blog. Se titulaba "Los peligros de la ilusión". De hecho, lo tenía en borrador ya listo. Como podéis imaginar, versaba sobre la decepción de ilusionarte por algo y que la realidad y la complejidad de la vida lo estropeen sistemáticamente. De la cara que se te queda y de lo duro que es aceptarlo y seguir viviendo. Pero algo me hizo no hacer clic en Publicar. No se explicar que fue, supongo que en mi fuero interno quería dar una última oportunidad a que todo se arreglara en el último suspiro como por arte de magia. Como el gol del último minuto o la última esperanza del finiquitado en la milla verde. Muy pocas veces sucede pero ... ha sucedido!. Mi madre siempre decía que D10S aprieta pero no ahoga. Que razón tenías mamá ...
PD: Nunca me he alegrado tanto de eliminar un borrador de post como el de ayer.
Etiquetas: complejidades, decepción, ilusión, la vida, reflexiones
Según lo veo yo, hay dos formas de enfocar nuestra existencia, hay que decidir entre VIVIR y SOBREVIVIR. Desafortunadamente en los últimos tiempos, en algunas facetas de mi vida, estoy escogiendo la segunda opción en detrimento de la primera. A veces lo hago conscientemente, a veces instintivamente. A veces le echo la culpa al empedrado y otras veces el empedrado tiene la culpa. Lo que empiezo a tener claro es que me gustaría quitar el prefijo SOBRE a mi experiencia vital. Mis esfuerzos se tienen que basar a partir de este momento en esta complicada y dura tarea. No será fácil ni rápido, me temo, pero no hay otra salida saludable y oportuna. Y cada vez queda menos tiempo.

Etiquetas: existencia, filosofia, reflexiones, supervivencia, vida
Debido a mis ya legendarios problemas de sueño y de espalda que todos conocéis a poco que me leáis aquí o en el dospuntocerismo, raro es el domingo que no estoy despierto y levantado más tarde de las 7 AM. Siempre hay excepciones muy excepcionales (sobre todo cuando he salido a darlo todo la noche anterior), pero por norma general, los ojos como platos desde antes de que cante el gallo. Supongo que a algún otro Dinki de mediana edad también le pasará ...
Aunque a primera vista puediera parecer una pequeña tragedia levantarse pronto los fines de semana, y yo lo he llegado a considerar un problema al principio, alguna ventaja hay, y hoy hablaré de una de ellas, porque de los inconvenientes suelo hablar siempre y hay que compensar. A parte de lo largo que se te hace el día festivo si madrugas y vences a la siesta, la principal ventaja de vivir las madrugadas del domingo es el silencio. Solo se oyen las teclas y el casi imperceptible ruidito del motor del frigorífico. Ni siquiera se oyen los pajaritos, es demasiado pronto. Es un momento vital solo para tí. Con silencio se reflexiona mejor, si lo que quieres es reflexionar. Si ni siquiera quieres eso, las teclas, un buen libro o la música suelen ser la salvación.
Luego, según transcurren cadenciosos los minutos y las horas, ves como amanece, ves como la ciudad despierta, y los sonidos cambian. Tampoco molestan, pero son diferentes. Son esas dos o tres horas que pueden ir de las 6:30 o 7:00 AM a las 9:00 o 10:00 las que te permiten darte el lujazo de no oir nada, o más bien de oirte a tí mismo, que a veces es más necesario de lo que pensamos.
Etiquetas: dinkis, madrugar, reflexiones, silencios, sonidos
Amanece el último domingo de noviembre en la meseta. Frío pero despejado. Estoy en casa, en pijama, calentito, bajo techo, desayunado y con una jornada de asueto por delante. La Sra. Bedel y el perrón estarán conmigo todo el día. Tengo mi pack de ocio preparado: mis teclas, mi dospuntocerismo, mis divx, mis mp3, mis libros, mi Wii, mi teclado y mi guitarra. Comeré en casa de mi progenitor con mi familia y por la tarde no haré gran cosa hasta que la asfixia, mi amiga itinerante, venga a hacerme su visita semanal. Mañana iré a trabajar y cobraré la nómina y (espero) media paga extra que me llegará, justita eso sí, para seguir viviendo y pasar las navidades sin estrecheces.
Un domingo cualquiera, sin mucha historia en principio, pero que guarda en su normalidad la esencia de eso que podríamos llamar gotas de bella y efímera felicidad. Y es que todos tenemos problemas y desencantos, y yo soy el primero en publicitar detalladamente muchos de ellos en este foro (otros me los guardo porque son muy míos), pero hay momentos en los que te das cuenta que también tienes otras muchísimas cosas que no se valoran por ser rutinarias, por estar siempre ahí, pero Ay! como te falten. Comparas y ves que algunos están mejor que tú, pero que otros muchos están peor, mucho peor y desearían disfrutar esta normalidad, estar donde tú estás y hacer lo que tú haces.
Nos cuesta mucho valorar la normalidad, es consustancial al género humano. Siempre queremos más y nunca estamos satisfechos. Pero que no pase nada y que las cosas no se tuerzan más de lo razonable, es en sí mismo una gran noticia. Hoy es uno de esos momentos. Hago balance, una fotografía vital, y veo que no estoy tan mal como a veces pregono. Sí, hay muchas cosas que mejorar y problemas serios (más de lo que parece) que sacar adelante, pero las bases para hacerlo están puestas. Y lo importante es eso, la estructura, la posibilidad de solucionar las cosas. La coyuntura es voluntarista y depende de otros factores menos importantes. Lo mollar es el armazón, la base. Y la base ahí está, preparada para aguantar el impulso.
PD: Este post se sale de la norma, pero para un domingo que me levanto optimista, tenía que aprovecharlo :)
Etiquetas: encantos, normalidad, reflexiones
Vuelvo a las viejas costumbres de escribir a las 8:00 AM. Yo no me quito los bioritmos ni con agua caliente. En fin, una batalla perdida. Esta entrada simplemente quiere transmitir como van mis vacaciones a unos días vista de volver al trabajo. Todavía me queda semana y pico, pero ya comienza a pulular en mi cabecita que ésto no tardará en llegar a su fin. Y, como no podía ser de otra manera, me asfixio solo de pensarlo. Lo mío no es trauma post-vacacional, lo mío es más bien, asfixia inter-vacacional.
Y es que las vacaciones se están pasando, como era esperado, sin pena ni gloria. Como diría Gabinete en camino Soria, "el tiempo pasa cadencioso sin pensar, y el dolor es fugaz". El hecho de no haber salido a ningún lado por motivos laborales de la Sra. Bedel unido a que no estoy cumpliendo los objetivos marcados, incrementa gravemente la desazón. Eso sí, me estoy doctorando en la ciencia del no hacer nada, algo queda en el camino.
Tengo dos opciones estos días, asfixia o carpe. Habrá que gestionar esta decisión.
Etiquetas: reflexiones, vacaciones