No hay quinto malo
Esta mañana la contraria y servidor hemos elegido el piso que será nuestra próxima morada, si todo va bien y el tiempo que nos ha tocado vivir no lo impide, podemos estar viviendo allí antes del verano que viene. La verdad es que después de dos visitas a la obra y muchas horas de darle vueltas a los planos la elección estaba bastante clara. Ha sido difícil de todas formas llegar a la decisión, porque evaluando pros y contras siempre surgen dudas, pero ya está el pescado vendido.
Nos ha tocado un quinto, y dicen que no hay quinto malo. Eramos el número 4 para elegir, y los tres anteriores han cogido el mismo piso pero en la altura 8, 7 y 6, lo que me da a entender que nuestra elección no iba mal enfocada. Me gustaría haber estado un poco más arriba, pero no se puede tener todo. Hemos sacrificado vista en la terraza del salón (seguramente construirán en un futuro) a cambio de una distribución de salón y cocina mucho mejor que la de las otras opciones. Al final, en la práctica la vida se hace en el salón y en la cocina, y quiero tenerlas a mi gusto. Sí, las vistas son importantes, pero era una variable que para nosotros estaba en un segundo lugar. En cualquier caso, exterior y muy soleado, que era la idea.
Contando los meses para la mudanza. Antes queda mucho por batallar, pero ya vemos en el horizonte el final.
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